Como todos sabemos la esperanza de vida para las personas a incrementado en los últimos años y esto se lo debemos en parte a la mejor información que se brinda en los tiempos de ahora sobre como llevar una mejor nutrición y una vida mas saludable.
En la actualidad los científicos sociales especializados en el estudio del envejecimiento se refieren a 3 grupos de adultos mayores:
El viejo joven: personas de 65 a 74 años que son activas, vitales y rigurosas.
El viejo viejo: personas de los 75 a 85 años y
El viejo de edad avanzada: personas mayores de los 85 años que son frágiles y enfermizos y además sufren de dificultad para controlar las actividades de la vida diaria.
Sin embargo su clasificacion más significativa se basa en la "edad funcional" que es aquella persona que dependiendo de su edad cronológica funciona de una excelente forma en un ambiente físico y social, como por ejemplo, una persona de 90 años que tiene una mejor salud puede ser funcionalmente mas joven que otra persona de 65 años que a llevado una vida sedentaria y por ende no esta sana.
por ende, el viejo joven se usa para la mayoría saludable y activa de adultos mayores y viejo viejo para la menoría frágil y enfermisa dejando muy de lado la edad cronológicamente.
CAMBIOS FÍSICOS
Algunos cambios físicos que sufren los adultos mayores son obvios para un observador casual.
Si bien pueden distinguirse algunos cambios visibles como el cabello canoso, la piel arrugada y la espalda encorvada, también los ancianos sufren de cambios que afectan sus órganos internos y los sistemas corporales; es decir el cerebro y el funcionamiento sensorial, motor y sexual son cambios de gran importancia que sufren los adultos tardíos.
CAMBIOS ORGÁNICOS Y SISTEMATICOS
Algunos de los cambios biológicos internos que se encuentran en la teoría se refieren a que el sistema urinario se vuelve más lento y menos eficaz en la eliminación de toxina y otros productos de desecho; el sistema gastrointestinal es menos eficaz en la extracción de nutrientes; hay una disminución en la masa muscular y la fuerza del músculo que se conserva; el sistema respiratoriose puede abastecer de menos oxígeno y el sistema cardiovascular recibe un golpe doble: la fuerza del corazón disminuye mientras que simultáneamente un endurecimiento y encogimiento de las arterias hace que el bombeo de sangre en todo el cuerpo consuma más energía.
En cuanto a los cambios en los procesos sensoriales, puede considerarse en primer lugar a la visión. Según Kalish (1996), la capacidad del ojo para ajustarse a la cantidad de cambios de luz disminuye con la edad, al igual que la eficiencia para adaptarse a la luz y la oscuridad, la visión de la profundidad y la percepción del color. Adicionalmente, puede haber deterioros visuales severos que llegan a la ceguera. “Las cataratas y el glaucoma son causas comunes de estos problemas visuales, estando a menudo interrelacionados.”
En segundo lugar, están los problemas de audición, que llevan a la disminución gradual durante la vida adulta, de forma que a los 50 ya muchas personas tienen algún grado de deficiencia auditiva. También es importante mencionar que las condiciones ambientales pueden exacerbar la velocidad de la pérdida auditiva. (Stuart-Hamilton, 2002)
En otros procesos sensoriales se muestran cambios como por ejemplo la disminución de la sensibilidad a sabores, el aumento de los umbrales para el tacto y la disminución del umbral del dolor. Además, Kalish (1996) agrega que el vértigo se produce de manera más común y hay una disminución en la capacidad para realizar con efectividad las tareas cotidianas, en términos de habilidad psicomotriz. Esto último puede relacionarse a la dificultad para pronunciar, considerando además la disminución del calcio que puede llevar a la caída de dientes y afectar a la habilidad mencionada.
Otros cambios funcionales se refieren a la habilidad para el movimiento y el entusiasmo para realizar actividades. Kalish (1996) plantea que puede haber un aumento en la dificultad para moverse con rapidez, la fatiga aumenta y pueden surgirproblemas de atención. Además, las pérdidas en cuanto a los otros procesos sensoriales llevan a una progresiva falta de ejercicio y movimiento que, llevado al extremo, puede ocasionar depresión.
En este aspecto puede observase también la pérdida de apetito y el uso de medicamentos. Lo primero responde al decaimiento de procesos sensoriales como el gusto y los cambios en el metabolismo que señalaba Stuart-Hamilton. Asimismo, el uso de medicamentos se debe a la necesidad de equilibrar ciertas deficiencias en el organismo pero también debido a la ansiedad que podría provocar el proceso de envejecimiento.
DESARROLLO COGNOSCITIVO
La vejez "suma a medida que resta" dice el poeta William Carlos Williams
¿Disminuye la inteligencia en la edad tardía?
La respuesta depende de que habilidades se estén midiendo y como.
Algunas habilidades, como la velocidad de los procesos mentales y el razonamiento abstracto, declinan en la vejez pero algunos aspectos del pensamiento practico e integrador tienden a mejorar a lo largo de la mayor parte de la vida adulta.
Aunque los cambios en las habilidades de procesamiento reflejan el deterioro neurologico, existe mucha variación individual, lo que sugiere que las declinaciones en el funcionamiento no son inevitables y pueden prevenirse.
MEDICIÓN DE LA INTELIGENCIA EN ANCIANOS
Para medir la inteligencia en los ancianoslos investigadores a menudo usan la Escala De Inteligencia Para Adultos De Wechshler (WAIS)
La medición de la inteligencia en los ancianos es complicada. Una serie de factores físicos y fisiológicos tienden a disminuir las puntuaciones o a subestimar la inteligencia de los adultos tardíos.
DESARROLLO PSICOSOCIAL
El crecimiento en la vejez es posible y muchos ancianos que se sienten sanos, competentes y en control de su vida, experimentan de manera positiva la última etapa de la vida.
La personalidad no cambia mucho en la vejez. Las personas extrovertidas tienden a reportar inicialmente niveles muy altos de emoción positiva y tienen más probabilidad que otros de conservar este rasgo positivo a lo largo de su vida. Es probable que las personas neuróticas reporten emociones negativas y con el tiempo tienden incluso a volverse menos positivas.
Para Erikson, al vejez constituye la última etapa del ciclo de vida y el conflicto característico de ella es la integridad del yo frente a la desesperanza. Los ancianos necesitan evaluar, sintetizar y aceptar sus vidas para adminitir la proximidad de la muerte. Se esfuerzan por lograr un sentido de coherencia e integridad en lugar de rendirse ante la desesperación por su incapacidad de revivir el pasado de manera diferente. La virtud que es posible desarrollar durante esta etapa es la sabiduría, una "preocupación informada y desapegada por la vida al enfrentar la muerte". La gente que no logra la aceptación se siente abrumada por la desesperanza al darse cuenta de que el tiempo es demasiado corto para buscar otros caminos a la integridad del yo.
La vida de los ancianos es estresante debido a que seguramente han perdido amigos y familiares y su situación económica puede ser peor que cuando eran jóvenes. Hacen uso de técnicas de afrontamiento (pensamiento o conducta adaptativos dirigidos a reducir o aliviar el estrés que surge de condiciones nocivas, amenazantes o desafiantes) para lidiar con esas situaciones. El afrontamiento centrado en el problema se dirige a eliminar, manejar o mejorar una condición estresante. El afrontamiento centrado en la emoción se ocupa de "sentirse mejor" y se utiliza a menudo cuando el problema no puede resolverse. La gente desarrolla con la edad un repertorio más flexible de estrategias de afrontamiento. También la religión juega un papel de apoto para muchos ancianos.
La teoría del retiro dice que el envejecimiento normal implica reducción gradual en la participación social y una mayor preocupación del yo.
La teoría de la actividad dice que los roles del adulto son las principales fuentes de satisfacción y entre mayor sea la pérdida de roles, menos satisfecha estará la persona; las personas que envejecen bien mantienen tantas actividades como les es posible y encuentran sustitutos para los roles perdidos. Esta teoría va ligada a la hipótesis del compromiso, que sugiere que la participación en actividades y roles sociales desafiantes promueve la retención de las capacidades cognoscitivas y también tiene efectos positivos en la salud y el ajuste social.
El hecho de jubilarse y cuándo hacerlo es una de las decisiones del estilo de vida más cruciales que toman las personas al aproximarse a la vejez; afecta tanto en su situación financiera como en su estado emocional, la forma en que pasan su tiempo y la manera en que se relacionan con la familia y los amigos. Las personas que siguen trabajando después de los 65 o 70 años por lo regular disfrutan su trabajo y no lo encuentran demasiado estresante. Los trabajadores ancianos tienden a ser más confiables, cuidadosos y responsables que los trabajadores jóvenes. La gente que se jubila puede sentir la pérdida de un papel que es central para su identidad o quizá disfrute la pérdida de presiones que se van con ese papel.
Muchos factores afectan el estado de vida de los ancianos: el estado civil, las fianzas, la salud y el tamaño de la familia. En los países en desarrollo, suelen vivir con los hijos adultos y los nietos. Vivir solo no implica una falta de cohesión y apoyo familiar necesariamente, sino buena salud, autosificiencia y deseo de independencia. De igual forma, vivir con los hijos o dice nada acerca de la calidad de las relaciones. Entre las mujeres de 75 años en adelante, casi 50 por ciento viven solas.
La interacción social ayuda a prolongar la vida. Las personas casadas son más saludables y viven más tiempo que quienes no están casados. El hecho de estar casado por sí mismo tiene beneficios para la salud de los ancianos, mientras que la salud de las ancianas está vinculada con la calidad del matrimonio. Las parejas casadas que permanencen juntas en la edad adulta tardía tienen más probabilidad que las parejas maduras de reportar que su matrimonio es satisfactorio, incluso muchas afirman que ha mejorado. Los cónyuges que tienen que cuidar de compañeros discapacitados pueden sentirse aislados, enojados y frustrados, en especial cuando ellos también tienen mala salud. El divorcio en la vejez es raro y es más común que las mujeres queden viudas que los hombres. Los ancianos que nunca se casaron tienen mayor probabilidad que los ancianos viudos o divorciados, de preferir la vida de solteros y es menos probable que se sientan solitarios.
En esta etapa las amistades por lo general ya no están ligadas al trabajo y a la crianza, como en periodos anteriores de la edad adulta. En lugar de ello se concentran en la compañía y el apoyo. Los amigos suavizan el impacto del estrés sobre la salud física y mental.
Las personas que envejecen tratan de pasar más tiempo con la gente que significa más para ellas, como sus hijos y nietos. Ahora los hijos proporcionan a los padres. Los hermanos y hermanas también juegan papeles importantes en las redes de apoyo; proporcionan compañía y mayor apoyo emocional que los amigos. A medida que los nietos crecen, por lo general los abuelos los ven con menos frecuencia, pero cuando los nietos tienen hijos, ellos se convierten en bisabuelos, papel que encuentran satisfactorio.